BRUSELAS, 16 Abr. – La situación se ha calentado en Europa, y todo por unas celebraciones que deberían ser un homenaje, pero que se han convertido en un campo de batalla político. Este miércoles, la Unión Europea le ha dado un toque a Robert Fico, el primer ministro de Eslovaquia, recordándole que desde 2022 hay una clara posición: no se acude al desfile del 9 de mayo en Moscú. Esto se produce después de que él defendiera su intención de estar presente en estos actos organizados por Vladimir Putin para conmemorar el final de la II Guerra Mundial.
La controversia está servida
Kaja Kallas, la Alta Representante de la UE, ha sido clara al pedir a los países miembros y candidatos que se mantengan al margen. Anitta Hipper, portavoz del bloque, recordó en rueda de prensa que esta decisión está respaldada por el Consejo Europeo y advirtió que Rusia utiliza estas festividades para justificar su agresión contra Ucrania. “No podemos legitimar esto participando”, sentenció Hipper.
Fico no se quedó callado y lanzó un mensaje incendiario en redes sociales criticando a Kallas por lo que consideró una falta de respeto. Se preguntó si era un “chantaje” o una amenaza disfrazada. Y como buen líder nacionalista, aseguró que como “legítimo primer ministro” nadie puede decirle dónde viajar. “Iré a Moscú a presentar mis respetos a los soldados del Ejército Rojo”, afirmó con firmeza.
A pesar de las tensiones, Bruselas aún no ha decidido si tomará acciones contra Fico si finalmente decide asistir al desfile el próximo 9 de mayo. Por otro lado, Aleksandar Vucic, presidente serbio también invitado al evento, fue recordado sobre la necesidad de alinearse con la política exterior europea debido a su estatus como candidato a la adhesión.
Kallas ya había advertido que la UE no se tomará a la ligera este tipo de participación; mientras tanto, desde Moscú critican lo que ellos ven como declaraciones agresivas. Mientras todo esto sucede, las autoridades ucranianas están instando a los líderes europeos para visitar Ucrania ese mismo día y contrarrestar así el espectáculo militar ruso.