En el emocionante ambiente del GP de Bahréin, Bruno del Pino ha dejado huella al finalizar en décima posición y así conseguir su primer punto en la categoría más joven del Gran Circo. Este joven piloto, que lleva el legado familiar a sus espaldas, no solo es sobrino de Pedro de la Rosa, sino que también se está ganando un nombre propio entre los aficionados al automovilismo.
Una carrera llena de emoción
Pensar en Sakhir trae buenos recuerdos para Pedro. Su vuelta más rápida sigue siendo un referente tras 20 años y ahora, su sobrino comienza a hacer lo mismo. En esta carrera, aunque no logró estar entre los primeros puestos como otros competidores consagrados, demostró una inteligencia táctica impresionante al aguantar las embestidas de pilotos más experimentados.
Acompañado por Mari Boya, quien realizó una remontada espectacular hasta el octavo lugar después de avanzar 13 posiciones, ambos españoles lograron entrar en el top-10. Mientras Boya brillaba con su velocidad y estrategia, Del Pino optó por seguir su estela y aprovechar cada oportunidad que se le presentaba.
El triunfo en esta ocasión fue para Rafael Camara, quien mostró un dominio absoluto sobre la pista y se posiciona como favorito para llevarse el título. Con cada carrera que pasa, estos jóvenes talentos nos recuerdan que hay mucho más por descubrir en las pistas; sus historias apenas comienzan a contarse y nosotros estamos aquí para seguirlas muy de cerca.