En un mundo donde la inteligencia artificial prometía facilitarnos la vida, parece que ha derivado en un verdadero quebradero de cabeza para muchos. Y es que el ámbito educativo no se libra de esta problemática. No son pocos los docentes que han alzado la voz, denunciando cómo sus alumnos recurren a estas herramientas para hacer los deberes en lugar de poner un poco de esfuerzo y pensar por sí mismos.
La historia reciente nos trae el caso de Pedro, un profesor que, tras recibir un examen de uno de sus alumnos de primero de bachillerato, no pudo contener su frustración. En su perfil de Threads, compartió una imagen del trabajo donde se evidenciaba un error garrafal: el estudiante había olvidado borrar una respuesta generada por la IA que decía: «¡Claro! Aquí tienes una versión más sencilla y adaptada para alguien de 1º de Bachillerato». A través del post, Pedro escribió: «El problema en la educación no es la inteligencia artificial, el problema es la falta de dedicación de algunos alumnos».
Reacciones encontradas ante el mal uso
Este episodio ha suscitado diversas reacciones. Algunos minimizan la situación argumentando que copiar trabajos siempre ha sido parte del juego escolar. Sin embargo, otros profesores han decidido adoptar nuevas estrategias para evitar las trampas. Uno comentó: «No pidas trabajos en casa. Los míos hacen todos los comentarios de texto que cuentan para nota en el aula. Sin trampa ni cartón».
A medida que avanza esta discusión, queda claro que este asunto va más allá del simple hecho de hacer trampa; toca las fibras más profundas sobre lo que significa aprender y comprometerse con la educación.