Imagínate la escena: trabajadores en una empresa cárnica de Palma, deshaciéndose de carne caducada con un simple corte, y luego, ¡sorpresa!, descontaminando todo con lejía. Así es como se estaba gestionando la seguridad alimentaria en este negocio. La Guardia Civil, junto a la Dirección General de Salud Pública del Govern Balear, ha dado un golpe sobre la mesa deteniendo a cinco personas por poner en peligro nuestra salud. Tres hombres y dos mujeres están bajo arresto por alterar productos cárnicos con alimentos que ya deberían haber ido a la basura.
Un operativo que revela lo inaceptable
Bajo el nombre de «Exspiratum», los agentes del SEPRONA llevaron a cabo una inspección exhaustiva en esta distribuidora de alimentos. Y lo que encontraron fue alarmante: más de 230 kilos de alimentos inseguros inmovilizados y productos elaborados con carne caducada. ¿De verdad alguien pensó que esto iba a salir bien?
Las imágenes son impactantes. Los empleados cortaban las partes externas, lavaban la carne con lejía y pretendían camuflar el mal estado microbiológico y visual de los productos. Además, mientras unos intentaban limpiar lo impensable, otros se dedicaban a modificar los números de lote para alargar su vida útil. Esto no es solo una falta ética; es un juego peligroso que podría afectar seriamente nuestra salud.
Como bien señala la Guardia Civil, consumir alimentos elaborados con carne caducada supone un riesgo inminente para todos nosotros. Es fundamental respetar siempre las fechas de caducidad; no podemos permitir que nos tomen el pelo así.