En el Gran Premio de las Américas, la parrilla se convirtió en un auténtico campo de batalla emocional. Marc Márquez, con su característico instinto competitivo, decidió salir disparado desde la parrilla antes de que diera inicio la carrera. Una maniobra que dejó a muchos pilotos, como Jack Miller y Álex Márquez, preguntándose qué había pasado con su estrategia.
La controversia en la pista
«Entiendo que arruinamos la carrera de algunos», admitía Miller, mientras que Álex no podía contener su frustración: «Si yo hubiera llevado gomas lisas, no me habría parecido justo». La realidad es que el movimiento del ilerdense hizo que otros nueve pilotos le siguieran sin pensar en las consecuencias. Entre ellos estaban Pecco Bagnaia y Pedro Acosta, quien incluso tuvo problemas técnicos pero aún así se lanzó al ataque.
«Sabía que si me seguían más pilotos, se pararía todo», confesaba Márquez con una mezcla de astucia y frialdad. La Dirección de Carrera actuó rápidamente para evitar mayores daños: «Por seguridad», decía Mike Webb mientras los demás pilotos miraban atónitos. Algunos no tenían ni idea de que podían cambiar sus motos; como Raúl Fernández o Marco Bezzecchi, quienes se sintieron perdidos ante el caos reinante.
A pesar del revuelo, hubo quienes sí acertaron al elegir neumáticos slicks desde el principio: Ai Ogura y Enea Bastianini lamentaban no haber podido aprovechar su estrategia por culpa del retraso en la salida. «Era una gran oportunidad… Es una pena», decía Ogura visiblemente decepcionado.
Las críticas hacia cómo se gestionó todo esto no tardaron en llegar. Davide Brivio, jefe del equipo Trackhouse Aprilia fue claro: «No estamos contentos con cómo se manejó la situación». Y Massimo Rivola iba más allá: «Es necesario revisar las reglas».
Bastianini también expresó su frustración: «Tomamos la decisión correcta y es una pena que no hayamos podido sacarle partido». Mientras tanto, Brad Binder optaba por tomárselo con calma: «Tomé la decisión correcta; estas cosas pasan».