En el fascinante mundo de la neurotecnología, Elon Musk ha estado a la vanguardia con su empresa Neuralink, que ya ha implantado su famoso chip cerebral en tres pacientes. La idea es sencilla: mejorar la interpretación de las señales cerebrales y facilitar el control de dispositivos digitales. Pero, ¿qué pasa cuando aparece un nuevo competidor dispuesto a dar guerra? Sí, hablamos de China.
El Instituto Chino de Investigación Cerebral (CIBR), junto con la firma NeuCyber NeuroTech, tiene planes audaces para este año: implantar su chip Beinao No. 1 en trece pacientes. Según reporta Reuters, ya han comenzado con tres personas que padecen parálisis, permitiéndoles controlar un brazo robótico solo con sus pensamientos. Una maravilla tecnológica que deja a muchos preguntándose: ¿qué tiene este chip que no tenga el de Musk?
Diferencias clave entre los chips
A diferencia del dispositivo de Neuralink, que es más invasivo, el Beinao No. 1 se coloca en la superficie del cerebro y promete ayudar a los pacientes a interactuar con smartphones y ordenadores sin tener que someterse a procedimientos quirúrgicos complicados.
Pensando en el futuro, si esta primera versión resulta efectiva, CIBR y NeuCyber NeuroTech están preparando el terreno para lanzar el Beinao No. 2, un modelo más avanzado que podría acercarse al diseño invasivo de Neuralink y ser probado en humanos dentro de un año.
Pero no es solo Neuralink quien enfrenta competencia; también hay otro jugador importante en esta liga. La compañía detrás del chip ‘Blindsight’ busca restaurar la visión perdida y ha sido reconocida como ‘Dispositivo innovador’ por la FDA estadounidense. Mientras tanto, Science Corporation ha logrado resultados impresionantes al permitir que varios pacientes lean gracias a una interfaz cerebro-ordenador.
Es evidente que estamos ante una carrera tecnológica donde cada avance cuenta. En este emocionante terreno donde la ciencia ficción parece hacerse realidad día tras día, los próximos pasos prometen ser aún más sorprendentes.