Imagina abrir una carta en tu cumpleaños y encontrar algo familiar, casi como un abrazo en papel. Eso le sucedió a Pat DeReamer, una mujer de 95 años que vive en Kentucky, cuando recibió la misma tarjeta de cumpleaños que su amiga Mary Wheaton le ha estado enviando desde hace nada menos que 81 años. Todo comenzó hace décadas, en un rincón de Indianápolis, cuando Mary decidió regalarle una tarjeta a Pat para celebrar sus 14 primaveras.
Pat no podía contener la risa al recordar cómo, sin pensarlo dos veces, comenzaron esta tradición tan entrañable. “Nunca dijimos: ‘Vamos a hacer esto’”, comenta con nostalgia. “Simplemente sucedió”, añade entre sonrisas al medio local WLKY-TV. La conexión entre estas dos amigas es tan fuerte que ya tienen su propio récord Guinness por el intercambio de tarjetas más largo del mundo. Desde aquel primer gesto, cada año se han enviado la misma tarjeta con mensajes personalizados.
Un legado lleno de cariño
“Fue mi hijo quien tuvo la idea de solicitar el Guinness”, confiesa DeReamer con humor. “Ojalá sigamos ampliando este récord durante muchos años más”. Y es que lo bonito de esta historia no solo radica en el hecho de intercambiar una simple tarjeta; es todo lo que simboliza: amistad sincera, recuerdos compartidos y un cariño inquebrantable. En tiempos donde parece que todo se tira a la basura rápidamente, estas mujeres nos enseñan el valor de lo duradero y lo auténtico.