El Gran Premio de Japón está a la vuelta de la esquina y Fernando Alonso, siempre directo y sin rodeos, ha hablado sobre el estado actual del AMR25. En una charla reciente, dejó claro que no tiene constancia de grandes ideas por parte de Adrian Newey, el nuevo jefe técnico de Aston Martin. Y es que parece que Newey tiene su mirada puesta en 2026, mientras nosotros seguimos esperando mejoras para este año.
Un coche con más sombras que luces
Alonso, en Suzuka, reflexionó sobre lo que ha sido esta temporada tras haber competido en dos carreras. Asegura que hay aspectos positivos en el AMR25, pero también muchos puntos a mejorar. «Hemos sido más competitivos en China que en Australia», comentó, reconociendo que aún estamos lidiando con la misma lucha por los puntos como el año pasado. La realidad es clara: los equipos están cada vez más igualados y eso hace difícil destacar.
«Necesitamos optimizar todo al máximo», añade Alonso, con esa chispa de determinación que le caracteriza. Cada detalle cuenta si queremos sumar puntos esta temporada. Pero aquí viene lo complicado: parece ser un año de transición total y eso no es algo fácil de aceptar para quienes soñamos con ver a Aston Martin brillar.
A pesar de las similitudes entre el coche actual y el del año anterior, Alonso siente que aún hay margen para ajustar detalles y hacer experimentos con los reglajes. Sin embargo, no oculta su preocupación: «Las curvas lentas siguen siendo un punto débil», sentencia. Y cuando le preguntan si Newey está realmente centrado en este coche, Fernando responde con sinceridad: «No estoy seguro».
Aunque confiesa no tener información sobre innovaciones significativas para el AMR25 por parte del genio neozelandés, se muestra esperanzado al pensar que siempre habrá espacio para mejorar las cosas. En definitiva, aunque las expectativas son bajas este año, Alonso sigue luchando porque el automovilismo es pura pasión.