BRUSELAS, 2 de abril. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha dejado claro este miércoles que el nuevo objetivo de gasto en Defensa que pretende establecer la Alianza será «considerablemente más» del 3% del PIB. Pero ojo, no está todo perdido: hay una tendencia creciente entre los países miembros, incluso aquellos que todavía no han alcanzado el famoso 2%, para comprometerse a lograrlo antes de la cumbre en La Haya a finales de junio.
España en la cuerda floja
Rutte ha señalado que muchos países están cada vez más cerca de ese compromiso, aunque sin especificar nombres. Y aquí es donde España entra en juego. A día de hoy, nuestro país se encuentra como el farolillo rojo en inversión militar con un escuálido 1,28%. A pesar de esto, Margarita Robles, nuestra ministra de Defensa, ha prometido que adelantarán el calendario para cumplir con el objetivo del 2% «muy anticipadamente». ¿Pero cómo? El Gobierno español está intentando ampliar lo que se considera gasto militar para incluir partidas relacionadas con la lucha antiterrorista y la defensa fronteriza.
Aunque las fuentes aliadas no descartan que podamos llegar a esta cumbre con los deberes hechos si logran contabilizar esos gastos adicionales como parte del esfuerzo militar, queda mucho camino por recorrer. Rutte también hizo referencia a ciertos «rumores» sobre otros países que podrían alcanzar ese listón antes del gran encuentro, mencionando anteriormente a naciones como Bélgica e Italia.
No obstante, es importante resaltar su elogio hacia Finlandia, Dinamarca y otros países europeos por sus recientes anuncios sobre aumentar su inversión en Defensa. En su discurso dejó claro que estamos viviendo un momento crucial: «Vamos a necesitar gastar considerablemente más del 3% para cumplir con nuestras necesidades», subrayó.
Finalmente, aunque muchos miran hacia un cambio en la estrategia estadounidense centrada en Asia-Pacífico, Rutte asegura que Estados Unidos sigue comprometido con Europa. Sin embargo, hace hincapié en la necesidad de una estrecha cooperación: «Es lógico que los europeos hagan más si EE.UU. concentra sus esfuerzos al otro lado del planeta».