En Palma, las noticias no dejan de sucederse y cada una parece más intrigante que la anterior. Esta vez, Cort ha decidido tomar cartas en el asunto y ha adjudicado la redacción del proyecto para rehabilitar el emblemático velódromo del Tirador. Y es que este lugar, que alguna vez fue un epicentro de actividades deportivas, se ha quedado desactualizado, casi tirado a la basura en medio de promesas olvidadas.
Pero lo cierto es que no estamos aquí solo para hablar de ladrillos y cemento. La comunidad ha reclamado durante años un espacio renovado donde no solo se respire deporte, sino también vida. Los ciudadanos quieren ver cómo ese velódromo puede volver a brillar y convertirse en un lugar de encuentro. Desde hace tiempo, hemos oído gritos de esperanza por parte de los vecinos, deseosos de que estas obras finalmente vean la luz.
Un futuro esperanzador
Esta decisión marca el inicio de un nuevo capítulo para el deporte en nuestra ciudad. Sin embargo, muchos se preguntan: ¿será suficiente? Con tantos retos por delante y tantas voces clamando atención sobre otras necesidades urgentes —como la salud o la educación— resulta vital que esta rehabilitación no sea solo otro parche temporal. Cort debe escuchar a su gente.
A medida que avanzamos hacia una Palma más inclusiva y moderna, los ojos estarán puestos en cómo se desarrolla este proyecto y si realmente logrará reanimar esa pasión deportiva tan ansiada por todos. La historia apenas comienza a escribirse; esperemos que sea una historia digna de recordar.