En el corazón de nuestra comunidad, un grupo de encapuchados ha decidido hacerse notar. Se hacen llamar Núcleo Nacional y se presentan como los ‘salvapàtries’ que luchan contra lo que ellos llaman «invasión extranjera». Pero, ¿a qué precio? La sociedad balear no puede quedarse de brazos cruzados ante esta situación.
Una realidad inquietante
En medio de un panorama cada vez más polarizado, estos individuos han optado por la violencia como forma de expresión. Su mensaje resuena en las calles y siembra miedo entre aquellos que solo buscan una vida mejor. Pero aquí estamos nosotros, los ciudadanos, para recordarles que no todo vale en nombre de la protección.
Aunque algunos puedan verlos como defensores de la patria, muchos otros sabemos que su discurso solo alimenta el odio y la división. Lo único claro es que este tipo de actitudes no representan a nuestra gente, sino a un sector radical que prefiere tirar a la basura valores fundamentales como la convivencia y el respeto.
Mientras tanto, nuestra comunidad se enfrenta a retos mucho más urgentes: desde el cambio climático hasta la crisis económica. En lugar de unirnos para resolver estos problemas, nos encontramos lidiando con grupos cuyo único objetivo parece ser crear caos. Es momento de alzar la voz y rechazar estas ideologías retrógradas que amenazan con destruir lo que hemos construido juntos.