En un mundo donde las redes sociales parecen marcar el paso de nuestras vidas, surge una figura que no puede pasar desapercibida: Laura Gómez Pozo, conocida como Lauri Math Teacher. Esta profesora de secundaria ha decidido alzar la voz ante una realidad alarmante. OnlyFans, esa plataforma que muchos asocian con contenido para adultos, se ha infiltrado en la vida de sus alumnos y lo que es aún más preocupante, en su mentalidad.
La profesora andaluza no se anda con rodeos. En su último vídeo de TikTok, comparte su inquietud sobre cómo esta aplicación se está convirtiendo en algo casi normal para los adolescentes. «Lo veo cada vez más claro: se está normalizando. Cada vez menos gente lo ve como algo serio o fuerte», dice Lauri con una mezcla de incredulidad y tristeza.
La trampa del dinero fácil
Y aquí es donde empieza el verdadero drama. Muchos jóvenes ven OnlyFans como una oportunidad brillante para hacer dinero rápido y fácil, ignorando por completo las consecuencias que podrían tener a largo plazo. «Están viendo a chicos muy jóvenes ganar cifras desorbitadas, 100.000 euros al mes sin apenas moverse», explica la docente mientras lanza una pregunta al aire: «¿pero a costa de qué?» Aquí entra en juego la crucial “huella digital”, un rastro permanente que seguirán llevando toda su vida.
Lauri destaca lo veloz que es la propagación del contenido en redes sociales; una vez que algo se publica, ya no hay vuelta atrás. Y lo peor es que esos mismos adolescentes podrían arrepentirse cuando busquen trabajos serios o piensen en formar una familia. Aunque ella insiste en la necesidad urgente de hablar del tema en casa y en las aulas, parece que muchos aún no comprenden el peligro real detrás del glamour efímero de estas plataformas.
A veces, escuchar a sus alumnos hablar sobre sus deseos de subirse a este tren hace que a Lauri se le erice la piel. «¿Qué están viendo para pensar que eso es lo que quieren hacer?», reflexiona angustiada. En su mensaje final a los padres, hace un llamamiento sincero: «Es fundamental educar sobre esto; siéntense con ellos y hablen sin tapujos.» Al fin y al cabo, esto no debería verse como un juego divertido sino como algo potencialmente peligroso.