En un giro de acontecimientos que ha captado la atención de toda Francia, el presidente Emmanuel Macron salió al paso este miércoles defendiendo con firmeza la independencia del sistema judicial. Todo esto después de que un tribunal parisino condenara a Marine Le Pen, líder de la ultraderechista Agrupación Nacional, por malversación de fondos. Macron, hasta ahora callado sobre el tema, dejó claro que la magistratura debe ser protegida frente a cualquier tipo de ataque.
Le Pen y su reacción ante el fallo
La propia Le Pen no se quedó callada. Acusó a la justicia francesa de haber lanzado una bomba nuclear con su sentencia, que incluye una inhabilitación durante cinco años. Según ella, esta decisión no es más que una herramienta poderosa utilizada en su contra justo cuando su partido se aproxima a una victoria electoral en las presidenciales del 2027. No obstante, Macron recordó que todos tienen derecho a recurrir estas sentencias. Y aquí entra un pequeño detalle: esta apelación podría abrirle las puertas nuevamente para participar en los próximos comicios.
“Utilizaré todos los medios necesarios para que los franceses puedan elegir libremente a sus futuros líderes”, proclamó Le Pen con determinación. Mientras tanto, ella misma fue condenada a cuatro años de prisión—dos firmes y otros dos bajo un brazalete electrónico. En este contexto lleno de tensiones políticas y acusaciones cruzadas, queda claro que la batalla por el futuro político francés apenas comienza.