La historia de Marta Cardona, una joven mallorquina de apenas 19 años, se llena de emoción y retos. En su camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ha encontrado un compañero excepcional: Jordi Xammar, uno de los regatistas más destacados del panorama español, quien no ha dudado en confiar en ella para surcar las aguas del 470 Mixto.
Xammar, con un currículum repleto de medallas y títulos, no escatima en halagos hacia Marta. “Disciplina, constancia y hambre”, son las virtudes que él mismo ha visto en ella. Y es que la vida puede cambiar radicalmente en cuestión de semanas; así lo ha vivido Marta al recibir esta noticia que le llegó como un rayo.
Un camino lleno de retos
A la regatista del Nàutic de s’Arenal le emociona contar con el apoyo incondicional de Paula Barceló, una figura emblemática dentro del club y olímpica tanto en Tokio como en París. Esa cercanía la hace sentir aún más motivada. “Sería un sueño hecho realidad ir a unos Juegos”, dice con una mezcla de ilusión y humildad. Pero también sabe que el trabajo será arduo: “Para llegar hay que esforzarse mucho”.
El Trofeo Princesa Sofía Fergus será su primera gran prueba juntos, y según Xammar, no pueden permitirse caer en la trampa de la comodidad. “Hay que trabajar desde el primer día como si faltaran solo dos meses para los Juegos”, advierte él. Un consejo sabio que refleja el espíritu competitivo necesario para aspirar a lo más alto.
Marta comparte cómo pasó de ver a Xammar competir en el Mundial del Arenal a compartir barco con él. La conexión entre ambos es palpable; ambos saben lo importante que es aprovechar cada momento juntos para crecer como equipo y navegantes.
Aunque Marta se siente agradecida por el apoyo recibido y asegura aprender cada día junto a Jordi, también tiene claro algo: “Sé que esto es algo único y muchas personas querrían estar aquí”. Sin embargo, mantiene los pies sobre la tierra mientras sueña con dejar su huella en el mundo olímpico.
A medida que se acercan las competiciones venideras, ella nos recuerda suavemente lo importante que es avanzar paso a paso: “Ojalá…” menciona tímidamente, dejando entrever la esperanza brillante que lleva dentro como una verdadera promesa para la vela olímpica femenina balear.