El Real Mallorca ha decidido sacar pecho y alzar la voz sobre el reciente debut de Pablo Maffeo en la Kings League. Este acontecimiento no es solo una anécdota, sino un paso estratégico que marca un antes y un después para el club. Según ellos mismos han expresado, no se trata de una acción aislada, sino de una decisión pensada con mucho cuidado, alineada con sus objetivos de crecimiento y posicionamiento global.
Una jugada maestra que transforma la imagen del club
Desde su participación, el modelo de entretenimiento que ofrece la Kings League ha cambiado las reglas del juego. A través de este evento, el Mallorca se ha metido en conversaciones donde antes apenas tenía cabida. La interacción con grandes figuras como Ibai Llanos, Gerard Piqué o Aguero ha hecho que su nombre resuene en círculos mucho más amplios, especialmente entre aquellos aficionados que normalmente no siguen LaLiga.
No son solo palabras vacías; los números lo respaldan. Desde el anuncio de su participación a finales de marzo, el club ha visto crecer su número de seguidores en redes sociales a más de 200.000 nuevos fans. Las cifras son impresionantes: 59,2 millones de impresiones y casi 30 millones de visualizaciones de vídeos. Pero aquí no acaba todo; lo realmente valioso es cómo este movimiento ha elevado su notoriedad y presencia mediática.
También destaca cómo las retransmisiones en directo captaron la atención de 4,5 millones de espectadores y generaron un pico increíble con más de 300.000 usuarios conectados simultáneamente. ¿Quién puede negar que esto refuerza la imagen del Mallorca como un club innovador?
Ciertamente, esta iniciativa no solo busca captar miradas; pretende también establecer conexiones duraderas con sus aficionados. Como bien apuntó Jagoba Arrasate: «Hay que empezar a normalizar estas cosas». Y así es como se empieza a escribir una nueva historia.