En un rincón del mundo donde la tensión se siente en el aire, los responsables de Defensa de Japón y Estados Unidos, Gen Nakatani y Pete Hegseth, han dado un paso al frente. Durante su reciente reunión en Tokio, ambos coincidieron en que es hora de acelerar la cohesión de sus protocolos conjuntos ante las crecientes operaciones chinas en el Indo-Pacífico. «Hay que progresar en este tema, y urgentemente», expresó Nakatani con una determinación palpable durante la rueda de prensa posterior, mientras Hegseth lo apoyaba desde su lado.
Frente a las acciones agresivas
El secretario de Defensa estadounidense, que llegó al país nipón tras rendir homenaje a las víctimas de la histórica batalla de Iwo Jima, dejó claro que era momento de estructurar una respuesta robusta y creíble contra las amenazas chinas. Y no solo eso; también anunció que se comenzará a remodelar la presencia militar estadounidense en Japón con la creación de un nuevo cuartel general, trabajando codo a codo con las Fuerzas de Autodefensa japonesas.
No obstante, hay algo que flota sobre esta relación: las inquietudes expresadas por Donald Trump sobre el acuerdo bilateral que regula estas colaboraciones. Recordemos que el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, tuvo que reafirmar recientemente el compromiso japonés con este tratado después de las dudas planteadas por el mandatario estadounidense sobre su equidad. ¿Estaremos ante un nuevo capítulo donde ambos países logren navegar estas aguas turbulentas juntos?