La nave Starliner de Boeing, que nos dejó con el corazón en un puño durante su primer vuelo a la Estación Espacial Internacional, vuelve a estar en el punto de mira. Aunque su lanzamiento inicial fue un auténtico desastre, la NASA ha decidido dar una segunda oportunidad a esta cápsula. Si todo sale como se espera en las pruebas programadas para este año, podríamos ver un nuevo vuelo hacia finales de 2025 o principios de 2026.
Todo esto llega tras un año turbulento para Boeing. El primer viaje del Starliner, que debía ser una celebración del avance humano en el espacio, terminó siendo una pesadilla con fugas de helio y fallos en los propulsores. Los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams pasaron nada menos que nueve meses atrapados en la ISS antes de ser rescatados por una cápsula Crew Dragon de SpaceX.
Nuevas pruebas y esperanzas renovadas
Afortunadamente, desde aquel incidente, tanto Boeing como la NASA han estado trabajando codo con codo para solucionar todos esos problemas. Según afirman desde la agencia espacial, más del 70% de las anomalías detectadas ya están solucionadas. Sin embargo, queda trabajo por hacer: los fallos principales todavía están pendientes y se espera que se aborden durante este año.
A medida que avanza el calendario, las pruebas están programadas para llevarse a cabo en primavera y verano en Nuevo México. Se centrarán en probar mejoras importantes, como nuevas barreras térmicas para prevenir sobrecalentamientos y sellos mejorados para evitar futuras fugas.
Steve Stich, gerente del Programa de Tripulación Comercial de la NASA, ha dejado claro que aún queda camino por recorrer antes del próximo vuelo: «Una vez finalizadas estas pruebas planificadas podremos tener una idea más clara sobre cuándo será el siguiente lanzamiento».
A pesar de los tropiezos iniciales, es innegable que la NASA necesita varias opciones operativas para garantizar la seguridad constante y la presencia humana en nuestra querida estación espacial. Con SpaceX ya consolidada gracias a sus numerosas misiones exitosas desde 2020, es evidente que no quieren poner todos los huevos en una sola cesta.
Así que ahora solo queda esperar lo que pueda ofrecer esta nueva misión del Starliner; puede ser decisiva no solo para su futuro sino también para demostrar si Boeing puede cumplir con su promesa de entregar un vehículo fiable y reutilizable para nuestros viajes al espacio.