La situación en Bangkok se ha tornado desgarradora tras el colapso de un edificio en construcción, resultado del potente seísmo de 7,7 que sacudió Birmania. Las autoridades tailandesas han confirmado que ya son 17 las víctimas fatales, mientras que más de 80 personas siguen desaparecidas entre los escombros. Este desastre no solo ha conmocionado a la capital tailandesa, sino que también ha dejado una estela de dolor en Birmania, donde al menos 1.644 personas han perdido la vida y más de 3.400 han resultado heridas.
Búsqueda desesperada por sobrevivientes
A medida que pasan las horas, la esperanza se mezcla con la angustia. El gobernador de Bangkok, Chatchat Sittiphan, ha declarado que se está trabajando sin descanso para localizar a los sobrevivientes atrapados en el distrito de Chatuchak. Después de 48 horas del derrumbe, afirman haber detectado señales de vida en uno de los sectores afectados, lo cual renueva las esperanzas. «Estamos haciendo todo lo posible para salvar vidas», compartió Sittiphan a través de un comunicado en Facebook.
Además, el gobernador expresó su agradecimiento a naciones como Estados Unidos, China e Israel por su apoyo durante esta crisis. Mientras tanto, los rescatistas continúan sus labores arduas y peligrosas; incluso hay quienes creen que podrían haber hasta 15 supervivientes atrapados entre los restos del rascacielos. Sin embargo, la confusión sobre cuántos realmente están atrapados complica aún más esta tragedia.