Natalie Andersson, una mujer como cualquiera de nosotras, regresaba a casa tras un largo día. Era la madrugada del 26 de marzo en Palma cuando la historia dio un giro inesperado. «Volvía a casa cuando un hombre me tiró al suelo, me golpeó y me intentó quitar el collar», relata con voz temblorosa pero firme. Este suceso ocurrió alrededor de las 2.00 horas en la calle Marquès de la Sènia, donde un camino tranquilo se transformó en una pesadilla.
Todo sucedió tan rápido. Mientras caminaba, sintió que alguien se acercaba por detrás. En cuestión de segundos, este individuo la agarró del cuello y la arrojó al suelo. Ahí comenzó el forcejeo; él intentaba quitarle su bolso, pero Natalie no se lo permitió. Sin embargo, no pudo evitar que le robaran su teléfono móvil antes de que él huyera.
Un ladrón audaz y calculador
El atacante, descrito como un hombre de baja estatura que salió precipitadamente de un coche negro, vestía una gorra y chaqueta oscura. Cuando los gritos desesperados de Natalie rompieron la calma nocturna, el ladrón se apresuró a regresar al vehículo esperando escapar sin dejar rastro.
A pesar del miedo que experimentó esa noche, ella mantiene su espíritu intacto: «Estoy bien, un poco magullada», dice mientras se toca el cuello donde aún tiene marcas visibles. La realidad es que este tipo de incidentes nos sacuden a todos; ella misma sospecha que estaba siendo vigilada: «Probablemente estaban sentados en el coche esperando a una buena víctima».
Natalie ha hecho un llamado a la comunidad para ayudarla a identificar al agresor: «Si alguien vive cerca o escuchó mis gritos entre las 2.05 y las 2.10 y puede darme información sobre ese hombre o el coche, por favor contáctenme». Este acto violento ha llevado a la Policía Nacional a abrir una investigación para dar con el responsable y garantizar que situaciones así no vuelvan a ocurrir.