El Consell de Mallorca ha puesto en marcha un nuevo Fòrum de Governança i Sostenibilitat Turística en Cala Millor, un evento que busca abordar los retos y oportunidades del sector turístico. Sin embargo, es imposible no notar que, a pesar de las promesas realizadas, el problema de la saturación turística sigue presente y sin soluciones efectivas desde que se anunciaron medidas en mayo del 2024.
Desafíos en el horizonte
No solo eso; Airbnb también ha decidido actuar. A partir de ahora, cualquier nuevo anuncio de alquiler en Eivissa deberá incluir un número de registro del Consell. Una medida que podría ayudar a regular la situación, pero ¿es suficiente? Por otro lado, Menorca se prepara para añadir 24.000 nuevas plazas turísticas y edificios de hasta cuatro plantas. Esto plantea serias dudas sobre si realmente estamos priorizando la sostenibilidad o simplemente tirando a la basura nuestros recursos.
Las comunidades locales se ven afectadas por este monocultivo turístico. En este sentido, una comunidad única en Mallorca nos recuerda: «Si necesito algo, sé que lo puedo pedir». Este tipo de vínculos son esenciales para combatir el desarraigo que causa un turismo mal gestionado.
Mientras tanto, los precios del alquiler siguen disparándose; un piso de 80 metros cuadrados ha pasado de 606 a 1.467 euros en apenas diez años. Un dato alarmante que pone aún más presión sobre los residentes.
A medida que avanzamos hacia este foro y escuchamos las voces que abogan por un cambio real, queda claro que el camino hacia una verdadera sostenibilidad turística todavía está lleno de obstáculos.