La escudería Alpine ha tenido un comienzo de temporada más que complicado en la Fórmula 1. Tras dos carreras, una en Australia y otra en China, se encuentra como el único equipo que aún no ha sumado puntos. Pero a pesar de este oscuro panorama, Pierre Gasly, su piloto estrella, no pierde la esperanza y cree firmemente que el equipo puede volver a brillar.
Esperanzas para el futuro
En una reciente entrevista, Gasly compartió su visión optimista sobre lo que podría deparar el año 2026. «Si tomamos las decisiones adecuadas ahora, podríamos luchar por el campeonato», afirmó con confianza. Pero no es un camino sencillo; sabe que enfrentarse a los gigantes de la competición es todo un reto y cualquier error podría resultar fatal para sus aspiraciones.
El piloto dejó claro lo que desea: «Quiero estar en el podio y ganar». Reconoce que aunque sería tentador invertir todos los recursos disponibles en esta temporada, sería poco práctico porque no hay forma de cerrar la brecha con los líderes actuales. Sin embargo, tiene fe en que el próximo año traerá grandes oportunidades.
Aunque parece lejano, Gasly sueña con revivir la emoción de su victoria en Monza 2020. La estrategia ya está trazada: nuevos motores y un enfoque renovado son parte del plan para lograr esas ambiciones. El objetivo es claro: Alpine debe prepararse para ser competitivo.
Con cambios significativos en las regulaciones y una nueva era de motores híbridos más potentes a la vista, este puede ser un punto de inflexión no solo para Alpine, sino para toda la Fórmula 1. Todos los ojos están puestos en cómo se adaptarán las diferentes escuderías a estas nuevas normativas y si Alpine conseguirá dejar atrás sus problemas del pasado.