LONDRES, 27 de marzo. El rey Carlos III ha tenido que hacer una parada inesperada en su camino real tras ser ingresado en el hospital. ¿La razón? Efectos secundarios temporales de su tratamiento contra el cáncer, como ha informado el Palacio de Buckingham. En un comunicado sincero, se ha revelado que tras la terapia médica programada para esta mañana, su Majestad necesitaba un breve periodo de observación.
Un mensaje de disculpas y esperanza
Ya en su residencia de Clarence House, Carlos ha decidido cancelar todos sus compromisos para centrarse en lo más importante: su salud. “Lamento mucho cualquier inconveniente que esto pueda causar”, ha expresado, mostrando así su cercanía con quienes siguen sus actividades. A pesar de este tropiezo, recordemos que retomó sus funciones públicas el pasado abril, mientras continúa lidiando con este tratamiento semanal desde que le diagnosticaron la enfermedad en febrero.
Su agenda sigue siendo intensa y, a solo diez días de una esperada visita a Italia, estaba previsto que se reuniera hoy con embajadores. Pero la salud es lo primero y eso es algo que todos entendemos. Desde aquí le enviamos nuestras mejores vibras para una pronta recuperación.