El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha lanzado este jueves un llamamiento urgente a sus aliados internacionales. En una cumbre de líderes europeos celebrada en París, pidió que se establezca un plan claro para desplegar tropas europeas en Ucrania frente a la invasión rusa que ya lleva más de tres años. La situación es crítica y necesita respuestas concretas.
La necesidad de un plan conjunto
Zelenski subrayó que es crucial que todos los involucrados lleguen a un acuerdo sobre la estructura y el tamaño de las brigadas, así como sobre los procedimientos a seguir “en caso de amenaza”. En sus propias palabras, invitó a los representantes presentes a visitar Ucrania para trabajar juntos en estos planes. Las preguntas son muchas: ¿Qué países estarán realmente implicados? ¿Cuándo se desplegarán estas fuerzas?
A medida que avanza la reunión, su mensaje se hace cada vez más claro: necesitamos respuestas precisas. “¿Cuándo comenzará el alto el fuego?”, cuestionó Zelenski con firmeza. Es evidente que no solo se trata de hablar; hay que poner en marcha un plan tangible que contemple lo discutido hasta ahora.
Además, recordó la importancia de mantener las sanciones contra Rusia mientras persista la agresión y ocupación. Agradeció especialmente el compromiso mostrado por líderes como Emmanuel Macron y Keir Starmer, pero también enfatizó la gravedad del momento: “Como podéis ver, la guerra continúa porque Rusia así lo quiere”, advirtió.
Zelenski no se quedó ahí; también habló sobre las tensiones en el mar Negro y acusó a Moscú de intentar imponer sus condiciones. Cualquier retirada de sanciones sería, según él, un verdadero desastre. “Necesitamos decisiones operativas claras y una visión comprometida para garantizar nuestro sistema de seguridad futuro”, concluyó con determinación.