En un giro inesperado de los acontecimientos, las autoridades rusas han confirmado que están en marcha conversaciones para organizar una visita oficial de Kim Jong Un a Moscú. Pero eso no es todo; también se baraja la posibilidad de que el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, viaje a Pyongyang. Andrei Rudenko, viceministro de Exteriores ruso, ha revelado que hace tan solo dos semanas se discutió este asunto durante su visita a Corea del Norte.
Rudenko dejó claro que Rusia está muy interesada en continuar el diálogo estratégico con sus amigos norcoreanos. “Este año le toca a Lavrov”, afirmó, subrayando la importancia de mantener viva la tradición del intercambio entre ambos países. Todo esto surge después de que Sergei Shoigu, secretario del Consejo de Seguridad ruso, agradeciera personalmente a Kim por su apoyo durante la invasión de Ucrania.
Un acercamiento cada vez más evidente
A medida que los vínculos entre Moscú y Pyongyang se fortalecen, es innegable el nivel de relaciones estratégicas que ambos países están forjando. Recordemos cómo en junio del 2024, el presidente ruso Vladimir Putin realizó una visita simbólica a Corea del Norte, lo cual marcó un hito significativo en esta alianza.
Parece claro que tanto Rusia como Corea del Norte tienen mucho en juego. Mientras unos celebran esta cooperación militar emergente, otros miran con recelo y preocupación hacia dónde nos llevará este nuevo capítulo internacional. La historia está escribiéndose ahora mismo y todos estamos expectantes ante lo que puede venir.