El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha dejado claro este miércoles que la reciente iniciativa entre Rusia y Ucrania para asegurar la «navegación segura» en el mar Negro no es más que un primer paso. Esta declaración vino a raíz de una serie de condicionantes planteados por la parte rusa. Durante una comparecencia desde Jamaica, Rubio explicó: «Tenemos un principio de acuerdo para un alto el fuego en el mar Negro… y también estamos definiendo mejor lo que significa realmente ese alto el fuego energético».
Un camino lleno de obstáculos
A pesar del progreso, Rubio admitió que las condiciones propuestas por Rusia son complejas. Algunas de estas incluyen sanciones impuestas no por Estados Unidos, sino por la Unión Europea. En sus propias palabras: «Es positivo que ambos lados discutan sobre un alto el fuego, pero hay que ser realistas; esto va a requerir mucho esfuerzo».
Además, reafirmó la importancia del diálogo: «La única forma de avanzar es conversando con ambas partes, entendiendo sus necesidades y ver qué podemos hacer juntos». Así pues, queda claro que aunque este acuerdo inicial puede parecer prometedor, todavía queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar una paz duradera. Recientemente, representantes estadounidenses se han reunido tanto con Rusia como con Ucrania en Arabia Saudí para tratar estos temas delicados. Sin embargo, cada vez parece más evidente que los retos están lejos de resolverse.