La escena era de lo más surrealista. Un coche volcado en medio de la calle, como si alguien hubiera decidido tirar a la basura toda lógica y responsabilidad. Y ahí estaba él, un hombre de 44 años que, por desgracia, había tomado la decisión equivocada de ponerse al volante tras haber duplicado la tasa máxima de alcohol permitida. Lo curioso es que salió ileso del tremendo golpe, aunque tuvo que escabullirse por la ventanilla para abandonar el vehículo.
Un despertar confuso
Los hechos ocurrieron alrededor de las 6:00 horas del domingo pasado en la calle Sant Isidre Llaurador. Los vecinos alertaron rápidamente a la policía tras escuchar el estruendo del choque; cinco coches afectados y un conductor atrapado dentro. Pero cuando llegaron los agentes, el hombre ya había logrado salir del automóvil y se encontraba sorprendentemente bien. Cuando le preguntaron qué había pasado, apenas pudo recordar nada; solo decía que cerró los ojos un instante y perdió el control.
A continuación, llegó lo inevitable: una prueba de etilómetro que reveló un resultado alarmante: 0,52 mg/l. Eso significa que este individuo había superado con creces el límite legal. La consecuencia fue clara: una multa administrativa de 1.000 euros y seis puntos menos en su carnet de conducir. Así es como nuestra comunidad tiene que lidiar con imprudencias como esta.
Para colmo, los bomberos tuvieron que intervenir para enderezar el coche y despejar la vía cerrada al tráfico mientras trabajaban para restablecer la normalidad en las calles afectadas. Una historia más que nos recuerda lo importante que es ser responsables al volante.