En el fascinante mundo de Hollywood, donde las luces brillan y las historias se entrelazan, Seth Rogen se ha convertido en un referente. Tras más de veinticinco años en la industria, este actor y productor canadiense nos trae su nueva serie para Apple TV+: ‘The Studio’, una sátira mordaz que hace eco de las crisis existenciales que todos parecen estar sintiendo en el corazón del cine.
Desde sus inicios en ‘Freaks & Geeks’, hasta crear obras memorables junto a su amigo Evan Goldberg como ‘Supersalidos’ o ‘The Boys’, Rogen no ha dejado de desafiar los límites. Pero ahora, con ‘The Studio’, se atreve a poner sobre la mesa las verdades incómodas del negocio del entretenimiento. En una reciente videollamada, Rogen compartió: «Es una serie muy personal. Hablamos de nuestro propio papel en la industria y de cómo ha ido evolucionando».
La cruda realidad tras el glamour
En esta historia, Rogen interpreta a Matt Remick, un ejecutivo recién ascendido cuyo sueño es trabajar con Martin Scorsese. Pero pronto descubre que su nuevo rol consiste más en hundir el arte cinematográfico que en elevarlo. Con diálogos punzantes como «Si dependiera de mí, estaríamos haciendo películas como ‘La semilla del diablo'», Rogen retrata la lucha interna entre la pasión por el cine y las presiones comerciales.
Los creadores han querido plasmar esa experiencia inmersiva de lo que significa trabajar en esta industria cada vez más caótica. Mientras Goldberg añade: «Queríamos hacer algo que te hiciera reír sin tener que pensar demasiado». Y así lo han logrado; con cameos inesperados y situaciones absurdas que reflejan lo ridículo del panorama actual.
No obstante, hay una ironía palpable al lanzar esta crítica desde una plataforma tecnológica emergente. A pesar de reconocer su parte en el problema—desde dar voz a personajes icónicos hasta revivir franquicias—Rogen sostiene: «Al final buscamos crear contenido que represente nuestras sensibilidades».
Y mientras los ejecutivos siguen lidiando con sus propias crisis existenciales, Rogen y Goldberg esperan no solo entretenernos sino también ofrecer un espejo donde todos podamos vernos reflejados. En palabras del propio Seth: «Todo el mundo está con crisis existencial en Hollywood; estamos aquí para recordárselo».