La ciudad de Valencia ha respirado un aire de celebración tras el anuncio de que el Circuito Ricardo Tormo de Cheste seguirá siendo sede del Mundial de MotoGP hasta 2031. En una reunión muy esperada, el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, y el consejero delegado de Dorna, Carmelo Ezpeleta, hicieron oficial este acuerdo que promete seguir llenando las gradas con los rugidos de las motos y la adrenalina de las carreras.
Un compromiso renovado tras meses de negociaciones
Este pacto no ha sido fruto del azar; ha llegado después de meses intensos de conversaciones entre ambas partes. Durante la visita al circuito, Mazón y Ezpeleta también inspeccionaron las obras realizadas para recuperar las instalaciones afectadas por los daños ocasionados por la DANA del pasado octubre. Un episodio que obligó a trasladar el Gran Premio final a Montmeló, un hecho que dejó un sabor amargo en los aficionados.
A pesar de estos contratiempos, Valencia se mantiene firme como un punto clave en el calendario del motociclismo mundial. Las obras son una señal clara: la pasión por las motos sigue viva aquí. Los fanáticos pueden estar tranquilos porque su circuito estará en plena forma para acoger esta emocionante competición en los años venideros.