Este lunes al mediodía, el Ajuntament de Calvià se detuvo un momento. Un minuto de silencio resonó en la plaza, un acto que nos recordó a todos la fragilidad de la vida. Nos reunimos para rendir homenaje a Joana Borrás, una mujer que dejó huella en Costa d’en Blanes y que había sido parte activa de la asociación de la Tercera Edad de Portals durante más de 30 años.
El alcalde, Juan Antonio Amengual, con voz entrecortada y mirada firme, nos hizo reflexionar sobre lo inaceptable: “Hoy estamos aquí para honrar su memoria. Este crimen no entiende ni de edades ni de clases sociales; es una lacra que nos duele a todos. Queremos condenarlo y este minuto es por ella”, afirmó con pasión.
Un crimen desgarrador
La tragedia ocurrió el pasado 19 de marzo entre las 6.30 y las 6.58 horas en el hogar donde Joana convivía con Benito Melsión, su pareja. Aquel día, mientras ella descansaba en su cama, él le disparó por la espalda con un rifle. La escena se tornó aún más aterradora cuando Benito decidió quitarse la vida después del acto horrendo y alertar a sus hijos diciendo: “He pegado un tiro a tu madre, está muerta”. El horror no conoce límites.
Aún hay más detalles inquietantes: antes del crimen, Benito contactó varias veces con su empleada del hogar para pedirle que avisara a sus hijos sobre cómo recuperar el coche y las llaves de casa. ¿Qué tipo de mente puede concebir tal barbaridad?
El juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Palma ha decidido encarcelar al hombre tras valorar el riesgo que supone no solo para él mismo sino también para sus propios hijos a quienes amenazó días antes del incidente fatídico.
Joana ya no está entre nosotros, pero su recuerdo permanecerá vivo en nuestra comunidad. Es hora de unirnos y luchar contra esta violencia que nos asola; porque cada vez que sucede algo así, se rompe algo dentro de nosotros.