El piloto español Álex Palou ha comenzado la temporada de IndyCar de forma espectacular, con dos victorias consecutivas en St. Pete y en The Thermal Club. Este último triunfo no solo le da un impulso en el campeonato, sino que también le permite mirar hacia adelante con ambición: ‘Estamos decididos a conseguir la tercera victoria en Long Beach’, comentó el catalán, aún empapado de champagne y confeti tras la celebración.
Un fin de semana casi perfecto
No será fácil, ya que Long Beach es un circuito urbano donde Palou nunca ha ganado, aunque ha subido al podio como tercero en par de ocasiones. Sin embargo, su rendimiento hasta ahora lo convierte en el gran favorito. ‘Hemos tenido una ejecución impecable’, destacó sobre su equipo Ganassi después de una carrera llena de tensión. Enfrentaron retos significativos desde el inicio, empezando con neumáticos blandos usados mientras otros competidores llevaban nuevos.
A pesar del comienzo complicado, Palou demostró su habilidad al superar a Lundgaard y recuperar el tiempo perdido. ‘Lo sabíamos: había que ser pacientes y gestionar bien los neumáticos’, explicó aliviado tras revertir la situación. Cada maniobra había sido meticulosamente planeada desde la clasificación del sábado: sacrificar pole position para asegurar una estrategia sólida para la carrera fue clave.
Sorpresivamente, tener como rivales a McLaren no se convirtió en una presión adicional para él. Al contrario, lo ve como un desafío valioso: ‘No me habría importado si mi victoria hubiese sido contra Newgarden o Dixon. Lo importante es que el equipo hizo un gran trabajo’. Y vaya que sí lo hicieron; McLaren está mostrando fortaleza este año y eso solo añade emoción al campeonato.