En un día que quedará grabado en la memoria de los aficionados, Álex Palou ha dejado claro quién manda en la IndyCar. Con su segunda victoria de la temporada en el The Thermal Club, el catalán ha hecho temblar a sus rivales, especialmente a los dos McLaren que parecían imbatibles. En solo cinco vueltas épicas, Palou se deshizo de ellos con una estrategia brillante y un pilotaje magistral.
Una carrera llena de sorpresas
Desde el inicio, Palou mostró su garra y determinación. A pesar de arrancar con neumáticos usados mientras Pato O’Ward apostaba por los nuevos y acumulaba una ventaja considerable, el español no se dejó amedrentar. Tras haber dominado todo el fin de semana con un coche veloz y eficiente, era cuestión de tiempo para que lanzara su ataque.
Cruzando la mitad de la carrera, cuando muchos pensaban que O’Ward iba a mantener su liderazgo sin problemas, Palou comenzó a recortar diferencias con unos neumáticos blandos que le permitieron volar sobre el asfalto. La lucha entre él y Lundgaard, compañero de O’Ward, fue digna de ver; ambos pilotos intercambiaron posiciones hasta que finalmente el español impuso su ritmo.
A medida que las vueltas pasaban, Palou comenzó a acercarse peligrosamente al líder. Con una combinación perfecta entre estrategia y velocidad, logró superar tanto al danés como al mexicano en una maniobra espectacular. La victoria ya era inminente mientras todos los demás competidores veían cómo se les escapaba esa posibilidad.
Y así fue como Álex cruzó la línea con una impresionante ventaja de nueve segundos. Un triunfo desmoralizador para sus rivales que deja claro: este año va muy en serio.
No obstante, no todo fue perfecto. Una curiosidad del día fue un apagón total que dejó a miles de aficionados sin imagen durante casi diez vueltas debido a un fallo técnico en la transmisión. Pero eso no empañó la fiesta para Palou, quien celebró por segunda vez consecutiva con champán en mano.
A medida que se prepara para su próxima carrera en Long Beach el 13 de abril, Álex lidera ahora el campeonato con 39 puntos sobre O’Ward y 42 sobre Lundgaard. Sin duda alguna, McLaren ya sabe que tiene competencia seria este año.