En Palma, la Policía Nacional ha hecho una captura que muchos esperaban: una mujer de 35 años, conocida en la isla como la ‘súper estafadora de Mallorca’, ha sido detenida por un fraude que superó los 2.000 euros en la compra de tres patinetes eléctricos. Lo curioso es que no es su primer rodeo; hace apenas un mes ya le habían echado el guante por delitos similares en joyerías y tiendas de ropa por toda la isla.
El juego del engaño
Su truco es siempre el mismo: se presenta como una clienta adinerada que, oh sorpresa, tiene problemas con su tarjeta. Para salir del paso, promete pagar mediante una transferencia instantánea y muestra a las víctimas una captura de pantalla que deja a cualquiera convencido. Pero claro, el dinero nunca llega. En este último intento, fue en busca de esos tres patinetes eléctricos que tanto deseaba.
A medida que se desarrolla el cuento, ella se gana la confianza de quienes le venden, haciendo creer que está realmente interesada en sus productos. Y cuando llega el momento crucial del pago, ¡zas!, aparece esa transferencia diferida que nunca se concretará. ¿La reacción? Se presenta en la tienda y firma un reconocimiento de deuda para evadir responsabilidades legales; todo muy bien pensado para jugar al gato y al ratón con las autoridades.
Lo más alarmante es que esta mujer ha sido denunciada casi 20 veces desde 2017 por diferentes cuerpos policiales, tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil. Su actividad fraudulenta parece haberse intensificado últimamente. Al final del día, los agentes lograron recuperar los tres patinetes tras su arresto. Una historia más sobre el ingenio delictivo que nos recuerda lo importante que es estar alerta ante estos embaucadores.