La Fórmula 1 es un universo donde la presión puede ser abrumadora, y en Red Bull lo saben muy bien. Tras el último Gran Premio de China, las alarmas han sonado con fuerza. Liam Lawson, que no logró brillar como su compañero Max Verstappen, ha dejado a todos preguntándose si su futuro en el equipo está en juego. Helmut Marko, la voz sabia del equipo, no oculta su decepción: «Esto no es lo que esperábamos».
Un futuro incierto para Lawson
Las calificaciones fueron un verdadero desastre para Lawson. En el sábado fue último mientras Verstappen luchaba por estar entre los mejores. La situación ha llevado a Marko a considerar opciones que antes parecían impensables: «La Fórmula 1 es un deporte competitivo; al final, eso es lo que cuenta». Con este panorama, los ojos están puestos en Tsunoda, quien espera ansioso una oportunidad para demostrar su valía.
Tsunoda respondió rápidamente cuando se le preguntó si estaría listo para sustituir a Lawson en Suzuka: «Sí, ¿por qué no? El coche de Red Bull es más rápido», dijo con seguridad. Mientras tanto, Lawson admitió sus dificultades: «No estoy siendo lo suficientemente bueno… Desafortunadamente, no tengo mucho tiempo». Está claro que el tiempo juega en contra de él y cada carrera podría ser decisiva.
A medida que se acercan las siguientes citas del campeonato, la tensión va en aumento. La sombra de Hadjar también acecha; este joven piloto ha impresionado al marcar tiempos excelentes sin errores notables. En resumen, el futuro de Lawson pende de un hilo y Red Bull podría tener que tomar decisiones drásticas pronto.