La situación actual en la Fórmula 1 nos hace preguntarnos: ¿por qué seguimos dándole oportunidades a Liam Lawson? Este joven neozelandés, en su segundo gran premio, ya ha logrado convertirse en uno de los mayores desengaños que hemos visto en años. Su rendimiento es tan pobre que muchos se cuestionan si realmente valió la pena dejar caer a Checo Pérez, quien había renovado su contrato no hace tanto tiempo. Y ahora, aquí estamos, viendo cómo Lawson ocupa el último lugar en la parrilla con un Red Bull, mientras otros pilotos luchan por brillar.
La comparación con Checo
Lo más alarmante es que Lawson no solo está lejos de Max Verstappen; está casi a un segundo completo de él incluso utilizando neumáticos nuevos. En un circuito clásico como el de China, donde se espera que los pilotos den lo mejor de sí, Lawson ha demostrado ser incapaz. Ni siquiera logró evitar embestir a sus compañeros durante la carrera y sus intentos por pasar a otros competidores fueron patéticos.
Y lo peor de todo es su actitud. No solo parece estar fuera de lugar sobre la pista; también lo demuestra con sus gestos y actitudes hacia otros pilotos. Se le ha visto enfrentarse incluso a leyendas como Alonso y hacer gestos groseros hacia Checo. ¿De verdad este chico tiene el carácter para estar en la Fórmula 1?
Las apuestas sobre cuándo será reemplazado ya están corriendo entre los aficionados; algunos dicen que ni siquiera llegará al Gran Premio de Japón dentro de dos semanas. Es curioso pensar que antes había opciones mejores como Tsunoda, pero las decisiones políticas han hecho que apostaran por alguien como Lawson.
Parece claro: Red Bull debe replantearse si este es el camino correcto o si simplemente están tirando a la basura una oportunidad invaluable para tener un piloto competitivo en sus filas.