La Fórmula 1 siempre nos sorprende, y el GP de China no fue la excepción. McLaren, ese equipo británico que ha tenido sus altibajos, mostró su capacidad para reinventarse cuando parecía que todo estaba perdido. Después de una jornada complicada en el sprint, donde sufrió más de lo esperado, regresaron con ímpetu a la sesión de clasificación. Oscar Piastri logró firmar su primera pole position, mientras que Lando Norris se colocaba en un meritorio tercer puesto.
Las dos caras de McLaren
En Shanghái, McLaren vivió una montaña rusa emocional. En el sprint, las condiciones del clima y una penalización afectaron al rendimiento del MCL39. Con Verstappen pisándole los talones y después de un sprint complicado, parecía que las cosas no pintaban bien. Pero lejos de rendirse, el equipo reaccionó rápidamente y ajustó la puesta a punto del coche.
Piastri salió a la pista como si volara, logrando un impresionante tiempo de 1:30.641 y superando a rivales fuertes como Lewis Hamilton y George Russell. “El coche vive, yo vivo”, decía Piastri con una sonrisa que reflejaba su satisfacción tras esa hazaña en la clasificación. Por su parte, Norris también expresó su optimismo: “Salir tercero es un paso adelante”.
Aunque muchos piensan que McLaren tiene todas las cartas ganadoras este fin de semana—incluido Russell quien mencionó que “no lo dan todo”—el equipo prefiere mantener los pies en la tierra. Andrea Stella, el jefe del equipo, dejó claro que no deben confiarse demasiado: “Esperamos mucha competencia”, afirmó tras la qualy.
Así está el panorama antes de la carrera: McLaren ha demostrado que sabe levantarse después de las caídas y ahora tienen una gran oportunidad para brillar nuevamente.