El pasado 21 de marzo, el Ejército de Israel se vio obligado a actuar una vez más. En esta ocasión, sus fuerzas aéreas lograron interceptar un nuevo misil lanzado por los rebeldes hutíes de Yemen, marcando así su cuarto ataque contra territorio israelí desde el martes. Todo esto sucede en medio del resurgimiento de la ofensiva en la Franja de Gaza, lo que añade más tensión al ya complicado panorama.
La alarma suena y las tensiones aumentan
Según ha informado el Ejército, el misil fue detenido antes de cruzar las fronteras israelíes. “Se han activado las alertas”, mencionaron en un mensaje breve publicado en redes sociales. Sin embargo, no hubo que lamentar daños ni heridos, algo que sin duda es un alivio para muchos. A pesar de ello, el lanzamiento provocó que las alarmas sonaran en varias ciudades, incluida Jerusalén.
Apenas unos días después de reanudar sus bombardeos sobre la Franja de Gaza —que ya han dejado cerca de 600 muertos y más de 1.000 heridos— se rompió el alto al fuego vigente desde enero. Esta situación ha desatado críticas internacionales y preocupación entre la población civil. Los hutíes, por su parte, no se quedaron quietos y anunciaron que retomarían sus ataques contra buques asociados a Israel en el mar Rojo debido al bloqueo humanitario impuesto sobre Palestina.