La historia comienza un día cualquiera en Palm Coast, Florida, cuando un enorme trozo de hielo se desplomó del cielo y atravesó el tejado de una casa. Todo ocurrió el 3 de febrero, y la Administración Federal de Aviación (FAA) se puso manos a la obra para esclarecer el enigma. Pero aquí viene lo sorprendente: tras investigar a fondo, concluyeron que este extraño fragmento no provenía de ningún avión. Sí, has oído bien.
La búsqueda del origen helado
Los inspectores de la FAA revisaron todos los vuelos que estaban en la zona durante el incidente. Se trataba de un trozo de hielo que medía más de un metro cuadrado y cayó como una piedra sobre el techo metálico, dejando a los propietarios atónitos. Sin embargo, al examinar las aeronaves involucradas, no encontraron ninguna fuga ni indicios que pudieran haber contribuido a la formación del hielo.
Aún con toda esta investigación detrás, nos quedamos con una pregunta: ¿de dónde demonios vino? La FAA no ha ofrecido más información sobre el asunto y el origen sigue siendo un auténtico misterio. Así es como estamos hoy: con un trozo de hielo misterioso y muchas incógnitas flotando en el aire. ¿Acaso será solo otro fenómeno extraño que sumar al libro de curiosidades del mundo?