Las supersticiones han sido parte de nuestras vidas desde tiempos inmemoriales. La Real Academia Española nos dice que son creencias irracionales que, aunque no tienen respaldo científico, muchos de nosotros seguimos manteniendo con fervor. Ya sea por tradición o simple curiosidad, hay ciertas costumbres que nos hacen parar y pensar si realmente pueden influir en nuestro destino.
Supersticiones populares y su significado
Empecemos por esa creencia tan extendida de cruzarse con un gato negro. Esta idea se remonta a la Edad Media, cuando estos felinos eran considerados los fieles compañeros de las brujas. Desde entonces, hemos heredado esa mala fama hacia ellos. ¡Pobre gato!
Por otro lado, encontrar un trébol de cuatro hojas es como dar con el Santo Grial de la buena fortuna. No es algo que se encuentre todos los días, así que cuando lo haces, se dice que trae prosperidad y protección. Es un pequeño tesoro natural.
No podemos olvidar el famoso mito del espejo roto, que supuestamente trae siete años de mala suerte. Los romanos creían en ciclos de siete años, así que romper uno era como encerrar tu alma entre los fragmentos rotos. Un auténtico drama griego.
Cruzarse los dedos es una práctica antigua; se pensaba que mantenerlos cruzados guardaba nuestros deseos hasta que se hicieran realidad. Y así ha perdurado hasta hoy como un símbolo clásico de buena suerte.
A veces pasamos por debajo de una escalera sin pensar en las consecuencias; esta acción está ligada a profanar un triángulo sagrado y puede invocar al diablo según algunas creencias antiguas. Así que mejor evitarlo.
Y qué decir del dicho empezar el día con el pie derecho. Este tiene raíces religiosas: para los católicos, solo entrabas al Paraíso con ese pie. Curioso, ¿verdad?
Derramar sal era considerado derroche en tiempos pasados; por eso traía consigo malas vibraciones. Pero si tocas madera puedes alejar la mala suerte; algunos dicen incluso que es una forma de recordar la crucifixión.
No podemos pasar por alto al temido número 13, visto como un rompedores del orden perfecto representado por el número 12. Por ello hay quienes evitan este número a toda costa e incluso no lo ven reflejado en aviones.
Aquellos afortunados en encontrar una moneda en el suelo suelen alegrarse; esto también está asociado a la buena suerte aunque hay variantes sobre qué hacer después: retenerla o regalarla para aumentar la racha positiva.
No olvidemos el gesto antiguo griego de brindar con agua; este acto es visto como mal presagio porque evoca más bien la muerte que la vida plena y próspera.
Parecería raro pensar en la caca de los pájaros; aunque no suele ser agradable recibirla sobre nosotros, muchos creen que es señal de riqueza próxima debido a su rareza. Al final del día, cada superstición tiene su historia y sus matices personales.