La tristeza ha invadido cada rincón de Puigpunyent. En el aire se siente esa atmósfera densa, como si todos los vecinos estuvieran compartiendo un mismo dolor. Esta tarde, a las 19:00 horas, la comunidad se ha reunido en la plaza del pueblo para rendir homenaje a Juana, la primera víctima de violencia machista en Baleares este año. Un momento sombrío que no solo se siente en los rostros de quienes allí estaban, sino también en el corazón del propio ayuntamiento.
Un minuto de silencio que habla más que mil palabras
El acto fue sencillo pero lleno de significado. Se leyó una declaración institucional donde se expresó un apoyo absoluto a la familia, asegurando que hay recursos disponibles para acompañarlos en esta dura etapa. Las lágrimas no tardaron en asomarse; ese emotivo minuto de silencio resonó como un grito colectivo contra la violencia y dejó claro que esta tragedia nos afecta a todos.
Juana, quien fue asesinada el pasado miércoles, deja un vacío inmenso. Sin hijos menores ni denuncias previas sobre su presunto agresor, quien ahora está bajo arresto tras provocarse heridas durante el suceso y espera comparecer ante el juez acusado de homicidio. Es desgarrador pensar que estos episodios siguen ocurriendo, mientras intentamos construir una sociedad más justa y segura.