Las cosas no parecen mejorar para el ejército ruso. Según las Fuerzas Armadas de Ucrania, este jueves se ha elevado la cifra de bajas en combate a casi 900.000 desde que comenzó la invasión, un caos desatado en febrero de 2022 bajo la orden del presidente Vladimir Putin.
En un comunicado que hicieron eco en su cuenta oficial de Facebook, el Estado Mayor del Ejército ucraniano reveló que, de esas bajas, cerca de 899.470 corresponden a muertos y heridos, ¡y eso sin contar las más recientes! Solo en el último día, las tropas rusas habrían sufrido unas 1.400 bajas más. Por cierto, ¿dónde están esos balances que solía dar Moscú? Ya hace meses que no escuchamos nada claro desde allí.
El desglose es alarmante
Kiev no se detiene ahí y asegura que las pérdidas del ejército ruso incluyen unos 10.377 carros de combate, 21.561 vehículos blindados, más de 24.747 sistemas de artillería, junto con aviones y helicópteros por doquier: 370 aviones, 331 helicópteros, además de casi 30.000 drones. Y como si esto fuera poco, han perdido también buques y hasta un submarino.
Parece que la situación es cada vez más crítica para ellos mientras Ucrania sigue resistiendo con todo lo que tiene. Las cifras son escalofriantes y nos hacen reflexionar sobre el costo humano detrás de esta guerra.