MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) – En una declaración que ha dejado a muchos con el corazón en un puño, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha insinuado la posibilidad de que se abra «un nuevo frente más grande» en Cisjordania. Esto ocurre justo cuando las fuerzas armadas de Israel han intensificado sus acciones militares en la Franja de Gaza contra el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). «Mientras libramos una lucha feroz contra Hamás en Gaza, somos plenamente conscientes de que podría surgir otro conflicto aún más intenso aquí en Judea y Samaria», dijo Netanyahu durante su visita a las instalaciones de la Policía fronteriza.
Un llamado a la acción
Durante esta visita, Netanyahu no escatimó en elogios hacia el trabajo conjunto del Ejército y las fuerzas de seguridad fronterizas. «Se infiltran, sorprenden al enemigo terrorista y lo neutralizan. Están realizando una labor sagrada por Israel», afirmó con fervor. Acompañado por figuras clave como el jefe de la Policía de Israel, Daniel Levy, y otros altos mandos, su mensaje resonó fuerte: están listos para actuar.
A medida que los ecos de los ataques del 7 de octubre aún resuenan, el incremento en las operaciones militares ha desatado una situación crítica. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) ya había advertido que Cisjordania se está convirtiendo rápidamente en un campo de batalla ante esta escalada militar. Su aviso es alarmante: el territorio está sufriendo un crecimiento preocupante del conflicto que se origina desde Gaza.