En un giro que muchos esperaban, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Granada ha emitido una resolución que deja claro lo que todos sospechábamos: los derechos de las jugadoras del Granada CF, en la Liga F, han sido vulnerados. Esto llega tras la denuncia realizada por el sindicato Futpro, que se ha erigido como defensor incansable de las futbolistas en nuestro país.
El comunicado de Futpro no escatima en palabras para expresar su satisfacción. Tres puntos esenciales fueron expuestos en la denuncia, dejando al descubierto prácticas nada ejemplares del club. Primero, se reveló que el Granada no cumplió con el convenio colectivo al no abonar la retribución mínima acordada tras una huelga, lo que claramente impactó negativamente en la economía de nuestras futbolistas.
Un escándalo que no podemos ignorar
A esto se suma otra irregularidad: el club había decidido deducir un 1% del salario bruto de las jugadoras para destinarlo a su Fundación, algo que no solo es cuestionable sino también ilegal. Futpro ha celebrado esta declaración y exige su eliminación inmediata. Además, otro aspecto alarmante fue la cláusula que obligaba a renunciar a indemnizaciones por extinción de contrato; esta práctica abusiva ha sido declarada nula por parte de la Inspección.
Este panorama sombrío pone sobre la mesa una realidad preocupante en el deporte femenino: muchas futbolistas tienen contratos a tiempo parcial y apenas llegan a cobrar 17.000 euros al año. Sin embargo, gracias al coraje y determinación de estas jugadoras, hoy podemos celebrar este primer paso hacia un futuro más justo. Desde aquí queremos darles las gracias por su valentía al alzar la voz contra estas injusticias.