En una noche mágica que reunió a la comunidad deportiva de Mallorca, se celebró la XXIII Gala de l’Esport en el Auditòrium de Palma. La sala vibraba con emoción mientras 299 jóvenes deportistas, con edades entre 6 y 16 años, eran reconocidos por sus logros increíbles: más de 400 podios en competiciones nacionales e internacionales. ¡Eso sí que es darlo todo!
Un reconocimiento necesario
A lo largo del año, 30 disciplinas diferentes han llenado de orgullo a nuestra isla, desde la halterofilia hasta el tir de fona. El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, no pudo ocultar su satisfacción al agradecer el esfuerzo conjunto de técnicos, clubes y familias. «Estos premios son un impulso para seguir trabajando con ilusión», comentó Galmés, subrayando la importancia vital que tienen los entrenadores en este proceso. «Detrás de cada éxito hay un mentor que enseña valores y motiva a nuestros jóvenes».
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando se entregaron premios a los deportistas adaptados. Allí se respiraba una conexión especial que recordaba a todos por qué el deporte es tan importante para la inclusión y el crecimiento personal. Entre las galardonadas estaban Neus Fernández y Martina Gomila, campeonas del mundo y Europa en vela; ¡un verdadero orgullo para todos nosotros!
A lo largo de la gala, figuras como Joan Toni Moreno y Sonia Ledesma fueron los padrinos perfectos para cada categoría. Desde un bronce olímpico hasta una pionera del rally Dakar; ellos representan lo mejor del deporte balear. También se reconoció a entrenadores destacados: Llorenç Serra Ferrer por su excelencia y Toni Nadal por su trayectoria; ambos compartieron palabras sabias sobre la labor fundamental que realizan.
Kiko Martín animó a los jóvenes a perseverar: «Siempre habrá altibajos en el camino», decía mientras instaba a mantener disciplina y humildad ante cualquier reto deportivo. Brigitte Yagüe también hizo su debut como premiada en esta gala; emocionada compartió su deseo de transmitir valores positivos como entrenadora.
Finalmente, la gala no solo fue un evento para entregar premios; fue una celebración colectiva donde cerca de 1.700 asistentes vibraron al unísono por nuestros campeones locales, reafirmando así nuestro compromiso con el deporte y la juventud mallorquina.