Cuando Tesla presentó su Cybertruck a finales de 2023, prometía revolucionar el mundo de los todoterrenos. Con un diseño que mezcla minimalismo y tecnología puntera, este vehículo se jacta de una autonomía de 547 kilómetros y acelera de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos. Pero, tras esta fachada impresionante, han surgido problemas que ponen en entredicho su calidad.
Todo comenzó a principios de este año, cuando un Cybertruck explotó frente a uno de los hoteles de Donald Trump en Las Vegas, resultando en la trágica muerte de una persona. Desde entonces, el coche ha sido retirado del mercado varias veces por cuestiones relacionadas con su diseño y control de calidad. En las últimas semanas, varios propietarios han alzado la voz para alertar sobre un problema bastante preocupante: parece que el pegamento que mantiene unido el exterior de acero inoxidable está fallando y ¡se están cayendo piezas!
Quejas sobre molduras voladoras
A medida que la comunidad crece, también lo hacen las historias inquietantes. Los usuarios del Cibertruck Owners Club han comenzado a compartir sus experiencias. Un afectado relató cómo mientras circulaba a unos 112 km/h escuchó un fuerte ruido y una moldura se desenganchó volando hacia el tráfico detrás suyo. Imagínense eso: justo cuando más necesitas tu coche, ves cómo partes salen disparadas como si estuvieran tiradas a la basura.
Según informa Fortune, estas molduras metálicas no solo parecen estar mal fijadas; también presentan bordes afilados que ondean peligrosamente al conducir. Y eso no es todo; hay quienes dicen que esto no es nuevo para Tesla: desde su lanzamiento, el Cybertruck ha estado rodeado por problemas estructurales y retiros del mercado relacionados con tanto software como aspectos físicos del vehículo.
A pesar de todos estos incidentes alarmantes —incluyendo paneles del acelerador defectuosos— la compañía aún guarda silencio sobre la situación actual del Cybertruck. ¿Acaso están esperando una catástrofe mayor antes de actuar? La verdad es que mientras Elon Musk sueña con coches voladores, muchos simplemente esperan que sus vehículos actuales no se conviertan en un peligro público.