En un giro de los acontecimientos que nadie esperaba, el Gobierno de Irán ha dejado claro este lunes que el contenido de la carta enviada por Donald Trump, en la que solicita un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, no se aleja de lo que él mismo ha estado diciendo públicamente. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, enfatizó que Teherán tomará su tiempo para estudiar a fondo la misiva antes de dar cualquier respuesta.
“No hay motivos para hacer pública esta comunicación”, aseguró Baqaei, quien también desestimó las especulaciones en torno al reciente viaje del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, a Omán. Con un tono firme y respetuoso, añadió que “las negociaciones diplomáticas tienen sus reglas” y destacó la importancia de respetar los intereses mutuos.
Cumplir obligaciones es clave
Baqaei subrayó que lo fundamental es creer en cumplir con lo prometido. Sin embargo, criticó abiertamente a Estados Unidos por su comportamiento durante estos años: “Se han comportado inapropiadamente y han utilizado el diálogo como una herramienta política”, refiriéndose al unilateralismo con el que Trump decidió retirar a EE.UU. del acuerdo nuclear en 2018.
A pesar del nuevo intercambio epistolar entre ambos países, las cosas no parecen estar más cerca de una solución. Jamenei ya había advertido anteriormente que volver a negociar podría significar solo nuevas sanciones. En este contexto tenso y complicado, donde cada palabra cuenta más que nunca, la comunidad internacional sigue observando.