El Real Mallorca ha conseguido algo que hace unos meses parecía un sueño lejano. Con la salvación en el bolsillo y diez jornadas por delante, el equipo bermellón se lanza a la carrera por alcanzar una plaza europea. Tras una emocionante victoria ante el Espanyol (2-1), los jugadores celebraron en el campo como si ya hubieran logrado lo más difícil. Y es que, después de mucho esfuerzo, han alcanzado esos deseados 40 puntos, un número que les da alas para soñar.
Un cambio de mentalidad
Jagoba Arrasate, al frente del banquillo, siempre lo dijo claro: había que dejar atrás la preocupación por el descenso y comenzar a pensar en grande. Con este triunfo clave, la misión de evitar caer al abismo está casi cumplida. Pero no solo eso; ahora tienen la oportunidad de luchar por algo mucho más emocionante: ¡la Europa League! Es increíble pensar que este equipo pueda estar tan cerca de escuchar ese himno europeo tan anhelado.
Sin embargo, no todo es fácil. A partir de ahora tendrán que sumar puntos en su estadio, Son Moix, donde las victorias son vitales para asegurar su puesto entre los mejores. Enfrentarse a rivales como Celta o Getafe no será sencillo, pero cada partido representa una nueva oportunidad para demostrar lo lejos que han llegado.
A medida que avanzan las semanas, nombres como Dani Rodríguez y Raíllo podrían vivir momentos inolvidables en sus carreras. La emoción está palpable; nunca antes habían estado tan cerca de jugar en Europa desde aquella final de Copa del Rey perdida.
Los retos son grandes y hay otros equipos pisándoles los talones como Girona o Sevilla, pero el Mallorca tiene esa chispa especial esta temporada. Con confianza renovada y el apoyo incondicional de su afición, están listos para pelear hasta el final por esas ansiadas plazas europeas. Al fin y al cabo, ¿quién no quiere soñar con lo mejor?