La historia que hoy les traemos no deja indiferente a nadie. Una exregidora de Consell ha dado un paso al frente y ha acusado al batle de amenazarla e insultarla. En un contexto donde la política debería ser un espacio de diálogo, estas actitudes parecen más bien sacadas de un guion de una mala serie.
Pero esto no es solo un tema personal; estamos hablando de algo que afecta a toda nuestra comunidad. La situación se vuelve aún más tensa cuando recordamos las palabras que lanzan los ciudadanos: “No necesitamos más conflictos, necesitamos soluciones”. Este grito resuena en el aire, en cada rincón donde la convivencia es esencial.
Carta abierta a la comunidad
Además, entidades sociales han decidido alzar la voz contra la masificación turística, señalando claramente que “no necesitamos más turistas, sois parte del problema”. ¿Cuántas veces hemos sentido que nuestra isla se convierte en un parque temático? Es hora de reflexionar sobre lo que realmente queremos para nuestro hogar.
Y mientras tanto, los habitantes cercanos al aeropuerto nos cuentan su realidad: vivir rodeados de restos que los turistas dejan atrás. “Comemos lo que tiran”, dicen con resignación. Esta es una verdad dura pero necesaria. La crisis social está aquí, y es momento de actuar juntos.