En un día nublado y con un ambiente perfecto de 20 grados, Marc Márquez ha vuelto a demostrar por qué es el rey de la pista al hacerse con la pole del Gran Premio de Argentina. Con una actuación deslumbrante, batió su propio récord y dejó claro que no tiene intención de ceder ante nadie. Tras su éxito en Tailandia, volvió a subirse a lo más alto.
La Q1: Emociones a flor de piel
Desde el inicio, las emociones estaban al rojo vivo. Morbidelli, montado en su Ducati GP24, parecía ser el gran favorito. A medida que avanzaban las vueltas, Franky iba demostrando su velocidad, acercándose peligrosamente al récord que Márquez había dejado marcado el viernes anterior. Mientras tanto, otros como Miller, Ogura, y Mir intentaban buscar su oportunidad sin mucha suerte.
Sorpresas no faltaron; Ogura sufrió un accidente que lo sacó de la competición antes de tiempo. Pero eso no detuvo a Mir, quien presionaba duro para conseguir estar entre los mejores. Al final, solo algunos lograron pasar: Morbidelli y Mir se aseguraron su lugar en la Q2.
Luz verde para la Q2: La batalla final
Con todo listo para la Q2, los pilotos comenzaron a calentar motores. Quartararo estaba decidido a seguir el ritmo de Bagnaia mientras Márquez tomaba las riendas desde el primer giro. Y cómo lo hizo; marcó un tiempo increíble desde el inicio y dejó a todos boquiabiertos.
A pesar de los esfuerzos de otros competidores como Zarco y Álex Márquez, nadie pudo superar el asombroso tiempo del octocampeón español. Finalmente, Marc selló su posición en la pole con un espectacular 1:36.917. Un logro más en su impresionante carrera con 96 poles hasta ahora.
Aunque Álex se quedó con un meritorio segundo puesto y Zarco logró mantener una buena posición también en primera fila, el espectáculo fue indudablemente del gran Márquez que sigue escribiendo su historia sobre dos ruedas.