En el Gran Premio de Australia, Max Verstappen ha dejado a todos boquiabiertos al conseguir una inesperada tercera posición en la clasificación. A pesar de las dudas que arrastraba tras una pretemporada complicada, el piloto de Red Bull se plantó en Albert Park y marcó un tiempo notable de 1:15.481, superando a rivales como McLaren y Ferrari.
Un giro inesperado
Verstappen llegó a Melbourne con la sensación de que su coche no iba a dar la talla. «Tuvimos un comienzo complicado, esta pista nunca se nos ha dado bien», confesó el neerlandés en la rueda de prensa. Sin embargo, lo que parecía un día gris se tornó en uno brillante cuando logró adaptarse y mejorar su rendimiento. «¡Estoy bastante sorprendido de estar sentado aquí después de lo de ayer! Me sentí confiado y en armonía con el coche», añadió con una sonrisa.
Aunque su equipo no logró la pole position, este tercer lugar supera las expectativas del equipo. Verstappen mencionó que, aunque le faltaba algo de ritmo, estaba satisfecho con sus vueltas. «Intenté exprimirlo al máximo; los neumáticos son sensibles en estas curvas rápidas», comentó mientras reflexionaba sobre su desempeño.
Pese a sus preocupaciones iniciales sobre McLaren y Ferrari, Verstappen mostró determinación para afrontar la carrera del domingo con optimismo: «Estar por delante de ellos es positivo para nosotros».
No todo fue color de rosa para Red Bull; Liam Lawson tuvo un debut difícil al clasificarse 18º tras cometer errores que le costaron valiosos puntos. «Fue un error tonto», admitió el neozelandés, quien tiene grandes zapatos que llenar junto a Verstappen.
A medida que se acerca la carrera del domingo, las condiciones climáticas siguen siendo inciertas. Lawson espera que la lluvia juegue a su favor: «Si llueve, podría tener una oportunidad para avanzar». Todo está listo para ver qué sorpresas nos traerá esta emocionante temporada.