En el bullicioso ambiente del GP de Australia, Max Verstappen ha sabido sacar su lado más divertido al ser preguntado sobre el interés de McLaren en su fichaje. Zak Brown, CEO del equipo británico, no pudo resistir la tentación de explorar si el campeón del mundo estaría dispuesto a cambiar de aires y dejar atrás a Red Bull. Pero claro, no es tan fácil como parece.
La broma de Max y los números que asustan
Mientras hablaba con los medios tras una sesión de libres, un periodista le lanzó la pregunta directa: «¿Te llamó Zak?» A lo que Verstappen contestó con una sonrisa pícara: «A mí no». La conversación siguió hacia su representante, pero ahí fue donde Max dejó caer la bomba: «Creo que cuando conocieron el precio, se acabó». Y es que no es para menos; hablamos de unos 65 millones de euros anuales que cobra actualmente en Red Bull, superando incluso a Lewis Hamilton.
Así las cosas, ¿quién podría querer renunciar a semejante cifra? Piastri y Norris son buenos pilotos, pero Max es otro nivel. La idea de que McLaren pudiera hacerse con él resultaba casi irreal; los números simplemente no cuadraban. Al final del día, aunque la curiosidad está servida en bandeja, todos sabemos que en este juego hay muchas más piezas en movimiento que solo los nombres y las ganas. Por ahora, Verstappen sigue siendo el rey indiscutible en su trono rojo.